Congo: violencias post-electorales

A la víspera de las elecciones presidenciales (luego de una reforma constitucional criticada), el OCDH se inquietaba de la deriva totalitaria del Jefe de Estado (boletín AEDH 213). Los resultados del 20 de marzo le dan razón. Denis Sassou Nguesso fue re-electo por la tercera vez consecutiva luego de un voto mal organizado y no reconocido por la comunidad internacional.

El sentimiento de injusticia es evidente en la opinión pública. Las violencias se desataron el 4 de abril, día en que los resultados fueron anunciados por la Corte Constitucional. Se escucharon disparos en Brazzaville lo que causó la huida de la población de los barrios del sur, conocidos por ser opositores al régimen.

El resultado oficial fue de 17 muertos. El poder establecido atribuyó la responsabilidad de esos ataques al pastor Ntumi (ex jefe de la milicia Ninja). Negando esas acusaciones, éste fue removido, el 6 de abril, de su puesto de delegado del Presidente de la República, encargado de la reparación de las secuelas de la guerra. Ninguna investigación se inició sobre esos sucesos.

El 5 de abril, por orden del gobierno, el ejército bombardeó las localidades de Soumouna, Mayama y Vinza en el departamento de Pool. Varios opositores y líderes de partidos políticos fueron desde entonces detenidos. El espacio democrático está siendo bloqueado y las contestaciones reprimidas. Un dialogo inclusivo parece necesario para traer cohesión nacional y para prevenir la instalación de una crisis electoral profunda.

Trésor Nzila
Observatorio Congoles de Derechos Humanos

Submit to FacebookSubmit to Google PlusSubmit to TwitterSubmit to LinkedIn