Vietnam: sin libertad de religión en vista

Comité Vietnam LT214

AEDH apoya al Comité Vietnam para la Defensa de los Derechos Humanos, que se moviliza desde hace varios años para defender la libertad de expresión en Vietnam y sobretodo la libertad de creencia.

Vietnam ocupa su asiento en el Consejo de los Derechos Humanos de la ONU (2014-2016) como prueba de su ejemplaridad. En realidad, darle ese asiente al régimen de Hanói no es más que una habilitación por la comunidad internacional para seguir violando los derechos humanos. Después del 12o Congreso del Partido Comunista Vietnamita en enero 2016 - que vio el éxito de los hombres del aparato de seguridad - la represión, ya fuerte, se intensificó: arrestos, condenas y detenciones arbitrarias, represión de manifestaciones, asfixia de la disidencia o de las personas que molestan, acosos y agresiones continuas contra los disidentes y los fieles de religiones no reconocidas, adopción de leyes incompatibles con el derecho internacional (ley revisada sobre la prensa, ley sobre el acceso a información)… Es en ese contexto que la ley sobre la creencia y la religión, primera de su estilo, será adoptada este año.

Lamentablemente, no será seguramente más que la consagración legal de un arsenal bien preparado de vigilancia, control y, finalmente, persecución de las religiones. Más allá de las formulas convenidas, la ley no respectará el derecho a la libertad religiosa garantizado por la Constitución y los textos internacionales.

Efectivamente, el 5to proyecto de ley, sobre el cual trabajan actualmente los diputados, sigue estando basado en la idea de que una religión es o un instrumento del Estado-Partido o su enemigo. Por lo tanto, esta explícitamente prohibido “aprovechar de la libertad de religión o de creencia para socavar la defensa y la seguridad nacional” o de “mostrar un comportamiento negativa hacia la creencia o la religión de los adherentes de otras organizaciones religiosas legales” (artículo 5). Estas disposiciones recuerdan los crímenes ‘cajón de sastre’ contra la seguridad nacional, regularmente usados contra la oposición.

En Vietnam, las religiones no pueden existir que si han sido adecuadamente reconocidas (es decir autorizadas) y totalmente controladas por las autoridades. Estas últimas deben estar escrupulosamente al tanto de todas las actividades llevadas a cabo en la materia religiosa y aprobarlas. Controlan todos los aspectos de la vida religiosa: la ordenación de religiosos, las ceremonias y festivales, la modificación del estatus de las asociaciones culturales e incluso el tono de las enseñanzas religiosas que deben incluir materias de historia que se saben ser particularmente distorsionadas y politizadas… Para ser autorizada, una religión tiene que haber vivido bajo el régimen por al menos diez años sin incidentes y aceptar de continuar de vivir bajo el control permanente de las autoridades. Sin autorización, una religión no existe legalmente. Incluso si no está explícitamente dicho, la practica actual habla por sí misma: las religiones no reconocidas son perseguidas como lo muestra el caso de Thich Quang Do, jefe de la Iglesia Budista Unificada de Vietnam, detenido hace más de 30 años.


Vo Tran Nhat
Comité Vietnam pour la Défense des Droits de l’Homme

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